No cobro las facturas y encima tengo que pagar

Cuando tienes algunas facturas impagadas, has reclamado para que tus clientes te paguen y no lo han hecho, empiezas a sospechar que no van a pagarte. Y en ese momento se te juntan dos problemas: la factura va a quedar sin cobrar, y, como el ingreso ya estaba contabilizado, vas a tener que tributar a Hacienda por esos beneficios inexistentes.
Pero no te agobies, no todo está perdido, te queda aún una esperanza de subsanar en parte esa pérdida. ¿Cómo?
Hacienda te permite la deducción de la deuda como gasto cuando concurren determinadas circunstancias:
- Que hayan pasado seis meses desde el vencimiento de la obligación.
- Que el cliente deudor esté declarado en situación de concurso.
- Que el cliente deudor esté siendo procesado por un delito de alzamiento de bienes.
- Que la deuda haya sido reclamada judicialmente o sea objeto de procedimiento arbitral (ver entrada “¿Conoces la cláusula de arbitraje?” en este mismo blog), de cuya resolución dependa el cobro.
Simplemente con que se dé una de estas circunstancias ya se puede deducir el importe impagado como gasto. Es decir, si el cliente está es situación de concurso, es gasto deducible aunque no hayan pasado seis meses desde el vencimiento de la obligación, por ejemplo.
Pero como toda norma, tiene su excepción. Hay determinadas circunstancias en que, aunque se cumplan los requisitos para ser gasto deducible, no podrás deducírtelo. Estas circunstancias son las siguientes:
- Si la deuda está afianzada por entidades de derecho público o de crédito.
- Si la deuda está garantizada mediante derechos reales o mediante un seguro de crédito o caución.
- Si has renovado la obligación de pago con el cliente. Tendrías que esperar a que vuelvan a pasar seis meses sin cobrar desde el nuevo vencimiento.
No hay artículos relacionados.
No hay comentarios »
RSS feed for comments on this post. TrackBack URL









