La empresa familiar

Este sábado, 19 de Marzo, es el día de padre, y lo queremos celebrar con vosotros hablando de un tipo de empresa que siempre ha estado ahí pero a la que nunca le hemos prestado mucha atención: la empresa familiar.
Cuando hablamos de empresa familiar se nos pueden venir muchas ideas a la cabeza. Lo que primero se nos suele venir al pensamiento es una empresa tradicional, con una manera de hacer las cosas que se ha ido transmitiendo entre los miembros de esa familia. Y tal vez sea ese su punto fuerte, la tradición. Sin embargo, se debe tener cuidado con el lema “esto siempre se ha hecho así, y así es como hay que seguir haciéndolo”.
En primer lugar, hagámonos una pregunta: ¿cómo se hacen las cosas en una empresa no familiar? Podemos leer todo tipo de consejos al respecto, pero la mayoría van en la misma dirección: mejora continua. Quiere decir que no debemos pararnos cuando algo sale bien, sino seguir pensando cómo mejorarlo, cómo hacer que el proceso o el producto sea aún mejor. En este sentido, toda la empresa debe ir en la misma dirección y los trabajadores, que son los más cercanos al cliente y al proceso, son lo que disponen de una mejor información para mejorar.
Sin embargo, en una empresa familiar es más difícil. Normalmente se asume que son los miembros más antiguos de la familia los que tienen más experiencia y los que saben cómo hacer las cosas. Consideran que la formación es una pérdida de tiempo y dinero, y se sigue igual. No podemos decir que hacer caso a la experiencia sea un error, pero nos movemos en una realidad cambiante y que avanza hacia un mundo global, y en este ambiente son las empresas que se reinventan a sí mismas las que consiguen sobrevivir.
Por lo tanto, recomendamos a las empresas familiares dedicar algo de sus recursos en formación. Les aportará una nueva visión de la realidad donde se mueven, así como nuevas ideas y colaboraciones.
Seguramente os estaréis haciendo otra pregunta importante: ¿a quién hay que formar? Lo mejor es formar a toda la empresa, que todos participen y que haya consenso en las reformas a realizar. Y cuando decimos a toda la empresa, queremos decir a todas las personas que la integran.
En cuanto a los temas más convenientes de formación, son la dirección estratégica, la gestión de la calidad y técnicas de gestión del negocio. No obstante, también recomendamos hacer algún curso sobre la actividad de la empresa.
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[...] publicado en http://e-autonomos.es/blog/otros/la-empresa-familiar ← Prada denuncia la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones [...]
La importancia de las empresas familiares es que inicia de la idea o una visión de un emprendedor, sino que constituye uno de las fuentes generadoras de empleos.
La empresa familiar posee un características muy importante, que el fundador transmite los valores de la familia a la empresa, lo que no se realiza en una no familiar.
Las empresas familiares deben adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, las cuales no pueden seguir manejándose como se realizaba anteriormente ya que eran otras condiciones y otros tiempos. La empresa familiar con el proceso de sucesión hacia los miembros de la siguiente generación, debe preparar a sus sucesores, para que estos busquen profesionalizar la empresa y puedan estar preparados a cualquier cambio del mercado, en lo tecnológico, econónimco y financiero.