Disco duro externo o nube: qué opción de almacenamiento le conviene a un autónomo

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By Gabriela

Facturas, contratos, presupuestos, fotos de proyectos, vídeos para clientes. Un autónomo acumula información importante mucho más rápido de lo que parece, y tarde o temprano llega la pregunta de disco duro externo o nube, cuál conviene más para guardarla a salvo. La respuesta no siempre es una sola opción, sino qué combinación se ajusta mejor a cómo trabajas.

Perder esa información por un fallo del ordenador, un robo o un simple despiste puede suponer un problema serio, tanto por el tiempo perdido como por las obligaciones fiscales que exigen conservar determinados documentos durante años.

Antes de decidir entre disco duro externo o nube, fíjate en estas características clave de cada opción.

Disco duro externo: HDD tradicional o SSD portátil

Un disco duro externo es la forma más directa de tener una copia física de tus archivos, sin depender de la conexión a internet.

Dentro de esta categoría hay dos tecnologías: los HDD mecánicos tradicionales, más baratos por gigabyte y con capacidades muy altas, y los SSD portátiles, más rápidos, resistentes a golpes y silenciosos, aunque con un coste por gigabyte superior.

Para guardar copias de seguridad que no necesitas mover constantemente, un HDD de gran capacidad suele ser suficiente y más económico.

Si en cambio trabajas con archivos pesados como vídeo o fotografía y necesitas moverlos con frecuencia entre equipos, un SSD portátil compensa la diferencia de precio con una velocidad de transferencia mucho mayor.

Almacenamiento en la nube: qué ofrecen los principales servicios

La nube permite acceder a tus archivos desde cualquier dispositivo con conexión a internet y hace copias automáticas sin que tengas que acordarte de conectar nada. Los servicios más conocidos, como Google One, Microsoft OneDrive o Dropbox, ofrecen planes de pago con distintas capacidades y, en el caso de Microsoft y Google, suelen incluir además las aplicaciones de ofimática u otras ventajas asociadas a la suscripción.

La ventaja de la nube frente al disco duro externo es que protege también frente a robos, incendios o daños físicos en la oficina, ya que la copia vive en servidores externos.

La desventaja es que dependes de tu conexión a internet para acceder rápido a archivos muy pesados, y que pagas una cuota mensual o anual de forma recurrente en lugar de un pago único.

NAS: la opción para varios usuarios o mucha información

Si el negocio genera mucha información o trabajas con más personas que necesitan acceder a los mismos archivos, un NAS, que es básicamente un disco duro conectado a tu red doméstica o de oficina, es una alternativa a tener en cuenta. Funciona como una nube privada propia, accesible desde varios dispositivos a la vez, sin cuota mensual recurrente más allá de la luz que consume.

La mayoría de los NAS admiten dos o más discos duros, lo que permite configurar redundancia: si un disco falla, la información sigue disponible en el otro.

Es una opción algo más técnica de configurar que un disco externo o un servicio en la nube, pero resulta muy interesante si el volumen de archivos ya es alto.

Velocidad de transferencia y conexión

La velocidad depende tanto del propio dispositivo como del puerto que uses para conectarlo. Los discos y SSD externos con conexión USB-C y estándar USB 3.2 alcanzan velocidades muy superiores a los modelos antiguos con USB 2.0, algo que se nota especialmente al mover archivos de vídeo o proyectos pesados.

Fíjate también en si el cable incluido es compatible con el puerto de tu portátil o tu torre, ya que algunos modelos recientes solo incluyen cable USB-C y necesitarás un adaptador si tu equipo aún tiene puertos USB-A.

Copias de seguridad automáticas y la regla 3-2-1

Da igual si te decantas por disco duro externo o nube, lo importante es que la copia se haga sola, sin que dependa de que te acuerdes de hacerla a mano. La mayoría de discos externos actuales incluyen software de copia programada, y todos los servicios de nube hacen copia automática en cuanto guardas un archivo en la carpeta sincronizada.

Como referencia, en informática se recomienda la llamada regla 3-2-1: tener al menos tres copias de la información, en dos soportes distintos, y una de ellas fuera de tu oficina o vivienda. Combinar un disco duro externo con un servicio en la nube, en vez de elegir uno solo, es la forma más sencilla de cumplir esta regla como autónomo.

Seguridad y cifrado

Si guardas datos de clientes, contratos o información fiscal, revisa que el disco externo o el servicio de nube que elijas ofrezca cifrado de los datos, ya sea por hardware en el propio dispositivo o mediante contraseña en el software de sincronización.

Muchos discos SSD portátiles actuales incluyen cifrado AES de 256 bits de serie, y los principales servicios de nube cifran la información tanto en tránsito como en sus servidores.

Lo más importante antes de comprar: qué mirar en el almacenamiento de un autónomo

Estos son algunos aspectos concretos que revisar antes de decidirte:

  • Calcula cuánto espacio necesitas hoy y multiplícalo por dos o tres, para no quedarte corto en poco tiempo si tu actividad genera cada vez más archivos, sobre todo si trabajas con vídeo, fotografía o diseño.
  • Revisa si el plan de nube que valoras incluye aplicaciones adicionales, como ofimática o edición de fotos, ya que en algunos casos compensan por sí solas la cuota mensual.
  • Si eliges un disco duro externo, fíjate en la garantía del fabricante y en si el dispositivo es resistente a golpes y polvo, sobre todo si lo vas a llevar de un lado a otro con frecuencia.
  • Comprueba cuánto tiempo tienes que conservar por ley determinados documentos fiscales y contables, y asegúrate de que tu sistema de copias cubre ese periodo sin riesgo de que se borre nada antes de tiempo.
  • No dependas de un único soporte. Aunque solo sea con un disco duro externo barato como segunda copia, tener la información en dos sitios distintos es la mejor forma de dormir tranquilo.

Disco duro externo o nube según tu presupuesto

Hoy en día puedes proteger la información de tu negocio por menos de 70 €, aunque cuanto más subas de presupuesto, más capacidad, velocidad o comodidad obtendrás.

Esto es lo que puedes esperar en cada rango de precios:

  • 50 a 80 €: en este rango encuentras discos duros externos HDD de 2 TB, como el Seagate Expansion Portable, sencillos de usar y suficientes como copia de seguridad de archivos que no necesitas mover con frecuencia.
  • 80 a 150 €: aquí aparecen ya SSD portátiles de 1 TB, como el SanDisk Extreme Portable SSD o el Samsung Portable SSD T7, mucho más rápidos y resistentes a golpes, pensados para quienes mueven archivos pesados con frecuencia entre equipos.
  • 150 a 250 €: en esta franja entran SSD portátiles de mayor capacidad, como el Samsung Portable SSD T9 de 2 TB, y también los planes de nube más completos para negocio, como Google One de 2 TB o Microsoft 365 con 1 TB y aplicaciones de ofimática incluidas, con un coste aproximado de entre 8 y 12 € al mes.
  • Más de 250 €: por encima de este precio se sitúan los sistemas NAS de dos bahías, como el Synology DiskStation, sin contar los discos duros internos que hay que comprar aparte, pensados para negocios que generan mucha información o que necesitan que varias personas accedan a los mismos archivos.

Mi recomendación personal…

Si tuviera que elegir, no elegiría solo una opción.

Combinaría un disco duro externo o SSD portátil de gama media con un plan de nube de tamaño intermedio, en torno a 100 a 150 € de desembolso inicial más una cuota mensual pequeña.

Es la forma más sencilla de tener copia local rápida y copia externa automática al mismo tiempo, sin necesidad de llegar a montar un NAS si tu negocio todavía no genera tanto volumen de información.


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