Si trabajas como autónomo o tienes una pequeña empresa, tarde o temprano te puedes encontrar con esta situación: haces el trabajo, envías la factura… y el cliente deja de dar señales de vida.
Primero tarda en pagar. Luego no responde a los correos. Y cuando intentas localizarlo descubres algo peor: el negocio ha cerrado o nadie sabe dónde está la empresa.
En ese momento es fácil pensar que esa factura ya está perdida. Pero no siempre es así.
Aunque la empresa haya desaparecido o haya dejado de operar, todavía puedes tener opciones para reclamar esa deuda. Vamos a ver todas las posibilidades en este artículo…
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Cuando una empresa deja de pagar sus deudas
Las empresas también pueden tener problemas financieros. De hecho, ocurre con bastante frecuencia.
Cuando una sociedad entra en una situación en la que ya no puede pagar a proveedores, trabajadores o acreedores, la ley establece un procedimiento concreto: el concurso de acreedores. Ya lo explicamos en nuestro artículo sobre cómo funciona el concurso de acreedores.
El objetivo del concurso es analizar la situación económica de la empresa y organizar el pago de las deudas en la medida de lo posible. En teoría, son los propios administradores quienes deben solicitarlo cuando detectan que la empresa es insolvente.
Pero la realidad empresarial es bastante distinta.
Algunas empresas no solicitan el concurso. Simplemente dejan de funcionar. Cierran el local, abandonan la actividad o desaparecen sin más.
Y ahí es cuando empiezan los problemas para quienes tienen facturas pendientes.
Tú también puedes solicitar el concurso de acreedores
Aquí hay algo que muchos proveedores desconocen. No es obligatorio que el concurso lo solicite la empresa. Un acreedor también puede hacerlo.
Si puedes demostrar que una sociedad no está pagando sus deudas de forma generalizada, puedes acudir al juzgado y solicitar el llamado concurso necesario. El juez estudiará la situación.
Si considera que la empresa realmente está en insolvencia, abrirá el procedimiento concursal y nombrará un administrador concursal que analizará las cuentas de la sociedad. A partir de ahí pueden asignarse responsabilidades.
Porque si se demuestra que los administradores sabían que la empresa era insolvente y aun así retrasaron la solicitud del concurso, el juez podría llegar a declarar que han actuado de forma negligente.
En determinadas circunstancias eso quiere decir que podrían responder con su patrimonio personal.
Más información sobre la insolvencia y el concurso de acreedores en la web del Gobierno.
¿Se puede reclamar directamente al administrador?
Sí. Pero no siempre es sencillo.
Para que un juez condene al administrador de una empresa a pagar las deudas de la sociedad, normalmente hay que demostrar que incumplió alguna obligación legal. Por ejemplo, que no solicitó el concurso de acreedores cuando debía hacerlo.
El problema es que probar esto desde fuera no siempre resulta fácil. Muchas veces no tienes acceso a la información interna de la empresa y demostrar cuándo empezó exactamente la insolvencia puede complicarse bastante.
Por eso, en la práctica, muchas reclamaciones utilizan otro argumento que suele ser más claro.
El caso más habitual: empresas que quedan abandonadas
Hay una situación que se repite mucho más de lo que parece. La empresa deja de operar… pero la sociedad sigue existiendo legalmente.
Esto sucede cuando el administrador decide cerrar el negocio de hecho, pero no inicia el proceso formal de disolución y liquidación de la empresa.
Cerrar una empresa correctamente requiere seguir varios pasos legales: disolver la sociedad ante notario, liquidar sus bienes y cancelar su inscripción en el Registro Mercantil. Claro está que todas estas gestiones tienen sus costes.
Cuando esto no se hace y la empresa simplemente queda abandonada con deudas pendientes, la ley puede considerar que el administrador ha actuado de forma negligente.
En determinados casos, el administrador puede acabar siendo responsable de las deudas y pagarlas con sus propios bienes.
Cómo demostrar que una empresa ya no tiene actividad
Si decides reclamar una deuda en una situación así, tendrás que aportar indicios de que la empresa realmente ha dejado de operar. Lo primero es que revises el Registro Mercantil.
Las sociedades están obligadas a depositar sus cuentas anuales cada ejercicio. Cuando pasan varios años sin hacerlo, suele ser una señal clara de que la empresa ya no tiene actividad real.
También puedes encontrar pistas revisando si la empresa sigue presentando impuestos.
Otras veces las pruebas son bastante evidentes: el local cerrado, la imposibilidad de localizar a la empresa en su domicilio social o la ausencia total de actividad.
No necesitas una única prueba definitiva. Lo importante es reunir varios indicios que, en conjunto, demuestren que la sociedad ha quedado inactiva sin liquidarse correctamente.
Cómo reclamar las facturas impagadas
Cuando tienes pruebas suficientes, el siguiente paso suele ser iniciar una reclamación judicial.
En este tipo de procedimientos normalmente se reclama el pago tanto a la sociedad como al administrador. De esa forma el juez puede analizar si existe responsabilidad personal.
Si el administrador decide oponerse a la demanda, tendrá que demostrar que la empresa sigue activa o que no existe la negligencia que se le atribuye. Si no logra hacerlo, seguramente el tribunal termine condenándolo al pago de la deuda.
Y hay un detalle que muchas personas desconocen.
Incluso aunque el administrador no tenga patrimonio en ese momento, una sentencia favorable puede permitir reclamar esa deuda en el futuro si llega a tener bienes.
Preguntas frecuentes cuando un cliente desaparece sin pagar
¿Puedo reclamar una factura si la empresa ha cerrado?
Sí porque el hecho de que el negocio haya cerrado no significa que la deuda desaparezca.
¿Qué pasa si la empresa es una Sociedad Limitada?
En principio la deuda corresponde a la sociedad. Pero si el administrador ha actuado de forma negligente, podría responder personalmente con sus bienes.
¿Es obligatorio solicitar el concurso de acreedores?
Sí. Cuando una empresa no puede pagar sus deudas, sus administradores tienen la obligación de solicitar el concurso.
¿Puede un acreedor solicitar el concurso?
Sí. Si la empresa no lo hace, cualquier acreedor puede pedir al juzgado que declare el concurso necesario.
¿Cómo puedo saber si una empresa está inactiva?
Puedes comprobar si presenta cuentas en el Registro Mercantil, si sigue declarando impuestos o si mantiene actividad económica visible.
Conclusión
Que un cliente desaparezca o que una empresa cierre no significa automáticamente que hayas perdido tu dinero.
En muchos casos todavía existe forma legal para intentar reclamar la deuda, especialmente cuando la sociedad ha quedado inactiva sin liquidarse correctamente.
Por eso, antes de dar una factura por perdida, conviene analizar bien la situación. A veces todavía estás a tiempo de actuar.
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